
En el Maafikiano de Nairobi (TD/519/Add.2y Corr.1), aprobado en julio de 2016 en el 14º período de sesiones de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), sobre el tema “De la decisión a la acción: avance hacia un entorno económico mundial inclusivo y equitativo para el comercio y el desarrollo”, se declara:
“Se insta encarecidamente a los Estados a que se abstengan de promulgar y aplicar unilateralmente medidas económicas, financieras o comerciales que no sean compatibles con el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, que impidan la plena consecución del desarrollo económico y social, particularmente en los países en desarrollo y que afecten a los intereses comerciales. Esas medidas dificultan el acceso a los mercados, las inversiones y la libertad de tránsito, así como el bienestar de la población de los países afectados. Para que la liberalización del comercio sea útil será necesario también abordar elproblema de las medidas no arancelarias, en especial las medidas unilaterales, cuando puedan constituir barreras innecesarias al comercio“.
Cuba ha estado bajo el bloqueo económico de los Estados Unidos desde 1962. La política actual de los Estados Unidos hacia Cuba se estableció en el Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de losEstados Unidos hacia Cuba, promulgado el 16 de junio de 2017. Esta directriz estableció una marcada orientación de políticas que, entre otras cosas, tenía por objeto reforzar el bloqueo contra Cuba, en particular mediante restricciones de las transacciones con empresas controladas por determinadas entidades gubernamentales y la eliminación de los viajes individuales de la categoría “pueblo a pueblo”.
Posteriormente, se adoptaron medidas para seguir reforzando las restricciones impuestas a Cuba, entre otras cosas haciendo cumplir todas las disposiciones de la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubanas (Ley Libertad) de 1996, conocida como la Ley Helms-Burton. En abril de 2019, los Estados Unidos impusieron sanciones a las empresasque se dedicaban a transportar petróleo de la República Bolivariana de Venezuela a Cuba. En junio de 2019, los Estados Unidos restringieron los viajes no familiares. En septiembre de 2019, el país puso un tope al monto de las remesas y prohibió las transacciones en dólares a través de instituciones financieras de terceros. En diciembre de 2019 y enero de 2020, se limitaron los vuelos entre los Estados Unidos y Cuba exclusivamente a La Habana. Por tanto, en 2020 el bloqueo contra Cuba sigue vigente y se aplica.
Tendencias económicas generales
El comercio desempeña un papel fundamental en la economía cubana. Como pequeño país insular con escasez de recursos naturales, capital, tecnología y demanda interna, Cuba necesita de manera acuciante acceso a los mercados internacionales para vender sus productos y lograr acceso a una mayor cantidad y variedad de bienes y servicios, así como capital, tecnología e inversión extranjeras, a fin de cubrir las necesidades internas de su población, fomentar una base productiva robusta y estimular la economía para sustentar su crecimiento y desarrollo. En 2018, las exportaciones de bienes y servicios representaron el 14 % del producto interno bruto (PIB) de Cuba, y las importaciones el 11 %. Entre 2000 y 2018, el ingresoper cápita del país a precios constantes (2010) aumentó de 3.481 dólares a 6.739 dólares. En 2018, el país ocupó el 72º puesto en el índice de desarrollo humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y fue clasificado como un país con altoíndice de desarrollo humano.
Sin embargo, hoy en día las condiciones económicas generales de Cuba no parecen ser favorables para lograr un crecimiento comercial dinámico en el futuro inmediato. Entre 2013 y 2018, la economía cubana registró una tasa media de crecimiento anual de apenas el 1,8 %, considerablemente inferior al 5 % que se considera necesario para que el país alcance una senda de crecimiento sostenible. Si bien se estima que la economía creció a un ritmo más lento, del 0,5 %, en 2019, y seprevé que crezca al mismo ritmo en 2020, algunas estimaciones recientes sugieren que la economía cubana podría contraerse en un 0,7 % en 2020.
La desaceleración puede atribuirse en cierta medida al efecto del aumento de las sanciones que impiden las transacciones financieras con Cuba y afectan negativamente a las llegadas de turistas, y a las dificultades económicas de la República Bolivariana de Venezuela, que reducen el apoyo bilateral y el suministro de petróleo. La previsión de crecimiento para 2020 requeriría una revisión masiva a la baja, dado el efecto de la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) en el turismo. La desaceleración del crecimiento es sintomática del estancamiento crónico de la producción nacional y la erosión de la competitividad, que afectan a los sectores productivos de Cuba. Cuba, una pequeña economía insular con un PIB de 97.000 millones de dólares (2017), tiene un sector agrícola pequeño e intensivo en mano de obra, que representa el 4 % del PIB pero emplea al 18 %de la mano de obra30, y un sector industrial intensivo en capital que representa el 25 % del PIB pero que solo emplea al 9,6 % de los trabajadores. En cambio, los servicios son el sector dominante de la economía, ya que contribuyen en un 72 % al PIB y al empleo y se han erigido en el principal sector de exportación.










